
La segunda etapa ha sido más dura a nivel físico para nosotros. Las arenas que se convierten en auténtico polvo de gofio (llamadas Fecht-Fecht por lo finas que son) han sido una verdadera trampa y me he tenido que esforzar más que nunca. Para colmo, a mitad de la especial me di cuenta de que llevaba un depósito delantero de combustible picado y eso hacía peligrar la llegada al final (he visto que Feli estuvo rápido en contactar con Lety y comentó algo sobre esto en el post anterior, gracias amigo por estar al tanto). Afortunadamente no nos perdimos en las llanuras (como otros pilotos que estuvieron rodando en círculo y perdieron mucho tiempo) y conseguimos no consumir mucho combustible hasta el siguiente punto de repostaje.
Las cosas no han ido mal hoy, lo peor han vuelto a ser los 600 kilómetros de enlace al final. Al llegar al punto de asistencia nuestro equipo aún no había llegado, pero tan pronto llegaron se pusieron a trabajar en la moto (mi fiel compañero Tino está trabajando de lo lindo) y esta noche podemos dormir tranquilos porque mañana todo estará preparado para salir desde Puerto Madryn (que por cierto, es una zona muy bonita) rumbo a Jacobacci.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada